Pedagogía de la Ternura

Es nuestro propósito, como escuela, para que los cuidados y aprendizajes coexistan ricos y posibles, tanto en el seno de la familia como en el Jardin hace falta una gran tarea mancomunada que atraviese todas las experiencias en todo momento, y que consiste en acompañar la construcción subjetiva de los pequeños (Formación personal y social), es decir el hacerse humanos independientes, construir aparato psíquico, construir capacidad de pensamiento, integrarse, ingresar en el terreno del aprendizaje, comenzar a significar el mundo, aprender el vínculo, relacionarse afectivamente, aprehender el lenguaje, integrarse a la cultura, definir su individualidad, todas estas funciones que hasta hace unos años atrás ocurrían casi exclusivamente en el ámbito familiar, ahora es tarea compartida.

Aparece entonces ante nosotros una función básica y específica a desempeñar e involucrarnos plenamente teniendo en claro esta función que no estaba contenida en los otros niveles del sistema educativo. La subjetividad, se construye a lo largo de toda la vida, pero en estos primeros años, especialmente los dos primeros, el niño padece la máxima fragilidad física y psíquica en donde depende de los otros para poder ser y sobrevivir teniendo un estado de indefensión total para con su entorno inmediato; es por ello que tenemos la inmensa responsabilidad social y educativa de criar a estos pequeños bajo líneas de acción, pedagógicas/coherentes/consecuentes y fundamentadas en nuestro PI, acordadas con las familias, además de la huella emocional que uno deja en la primera infancia siendo sumamente importante para la construcción de aprendizajes, así como también condicional de futuras experiencias escolares.

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¿Qué tendremos en cuenta como Profesionales?

 

Habilidades propias de la Ternura

 

Dos habilidades propias de la ternura: la empatía, que garantizará el suministro adecuado (calor, alimento, arrullo /palabra) y como segundo fundamental componente: el miramiento. Tener miramiento es mirar con amoroso interés a aquel que se reconoce como sujeto ajeno y distinto de uno mismo.

 

Envoltura de cuidados y envoltura narrativa, envoltura sonora mediada por la ternura. Un niño que ingresa al jardín maternal está necesitado específicamente de esos cuidados envolventes, que a su vez le permitirán pensar y aprender. El aprendizaje es un objeto que emerge en una trama vincular psico-social. La Pedagogía de nuestro Jardin más que una teoría de la “enseñanza”, se remite en una primera instancia a una teoría del “vínculo”. El vínculo y la ternura: dos grandes contenidos. La ternura como portadora de aquellas atribuciones de las funciones maternante y paternante: contener, envolver, organizar, procesar los sentimientos indiscriminados que a veces agobian a los bebés. La ternura como sostén para atravesar ese espacio de tiempo y de historia en que el niño inaugura su condición humana. El vínculo como trama en el que se sostiene la posibilidad de construir su subjetividad.

 

En nuestros espacios, el cuerpo, la voz y la escucha disponibles de la maestra se convierten en un factor fundamental de la planificación: en los objetivos, en las acciones y en los materiales. Como objetivos: contener, integrar, entender, envolver, observar, significar. Como acciones: abrazar, acariciar, cantar, jugar, estar en el plano para que puedan acceder a ella cuando lo necesiten. Como recursos y materiales: voz sonora, amorosa por conocida y cargada de significaciones afectivas, generadas cada vez que la maestra cantó para dormir, para calmar un dolor, para consolar, para jugar y divertirse; cuerpo piernas/brazos/manos cargados de significaciones porque abrazaron, acariciaron, fueron soportes para pararse, bailaron compartidamente la música que tanto placer les dio. Ojos y oídos receptores, atentos, entregados. Tal es la envergadura de la presencia corporal de la maestra, de su escucha y su disponibilidad.

 

Nuestra Pedagogía requiere un compromiso de vínculos empáticos de todos los actores escolares que se involucran con aquellas familias que llegan tan tempranamente a nuestro Jardín, para poder así acompañarlos y sostenerlos amorosamente en esta primera etapa de la escolaridad de sus pequeños hijos.

Estimadas familias, frente a algunas consultas informamos que la dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires ha incluido en el calendario escolar 2019, al lunes 8 de julio como día no Laborable, con fines turísticos. Por tal motivo, el próximo lunes 8 no habrá clases.

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